sábado, 7 de noviembre de 2015

Cómo actuar ante una herida y su cuidado básico.


Estrenamos blog con un tema muy interesante a la vez que importante, las heridas.
¿Qué es una herida? Las heridas son lesiones en las que se pierde la continuidad de la piel u otros tejidos del cuerpo.

Todos podemos sufrir heridas en nuestro día a día, en el hogar, en el trabajo… Nadie queda exento. De modo que, quien aún no haya sufrido ninguna (ya… claro), tiene la oportunidad de saber como mínimo, cómo reaccionar ante ellas, además de realizar las curaciones.

Existen varios tipos de heridas, desde rasguños que no comportan apenas cuidados, hasta graves amputaciones que pueden poner incluso nuestra vida en peligro. Podemos diferenciar heridas provocadas por una incisión, laceración, abrasión, contusión y punción. La explicación de todas ellas aquí.

 
Independientemente del tipo de herida, hay dos riesgos que pueden tener lugar; la hemorragia y la infección. La herida supone una discontinuidad en la superficie de la piel, y con ello la salida de sangre, que en la mayoría de las ocasiones es continuada y profusa, o como solemos decir, “escandalosa”. Por tanto, la calma es el ingrediente principal para una correcta actuación ante una herida sangrante, además de los conocimientos básicos.



 De modo que, ante el sangrado de una herida, lo primero es detener la hemorragia (recomendable aclarar y limpiar la herida con agua y jabón). Como acabamos de citar, es importante evitar que una herida se infecte, así que intentaremos llevar la herida al estado de hemostasia  lo más pronto posible, pero guardando una mínima asepsia durante el proceso.

 


Aplicaremos presión directamente en la herida con un vendaje estéril o un trapo limpio (Siempre y cuando se disponga de ello). Debemos ejercer presión hasta que pare el sangrado, y cuando éste pare, envolver cuidadosamente la zona sangrante con un vendaje compresivo.
 

 
 

Os dejo un video realmente interesante y útil, donde se explica el tipo de hemorragias y sus características según el lugar desde el cual se están produciendo. Por último, se plasma de manera gráfica las distintas técnicas para detener un sangrado.

Se acudirá a Urgencias en caso de: que la hemorragia no cese, o se presente una herida que requiera de suturas.

Una vez se ha llegado a la hemostasia, se procederá a la curación de la herida. Curar es un procedimiento que se realiza sobre una herida, destinado a prevenir y controlar las infecciones y,  promover la cicatrización. Es una técnica que debe realizarse con la mayor asepsia posible.
 
Es importante señalar que una herida infectada no cicatrizará.

 Pasos a seguir para el correcto cuidado de una herida:
 
  1. Limpiar la superficie de la herida con agua y jabón, y utilizar una gasa estéril. Con este primer procedimiento nos aseguraremos de eliminar toda la suciedad que puede haber acumulada, además, de parte de los microoganismos patógenos que podrían provocarnos infección. Una buena limpieza nos asegura una buena desinfección, ya que la suciedad puede actuar como una capa que evite que los antisépticos hagan su trabajo.  
  2. Aplicar una solución antiséptica para asegurar la destrucción total de los agentes microbianos. Existen varios antisépticos a destacar:



https://es.wikipedia.org/wiki/Per%C3%B3xido_de_hidr%C3%B3geno
Agua oxigenada




 
 Nunca hay que aplicar varias soluciones antisépticas de manera simultánea, puesto que podrían inhibir su efecto.
 

3.       En tercer y último lugar, dejaremos secar la herida y, cuidadosamente la protegemos (con algún apósito o venda) para evitar posibles contaminaciones.

Éstas son las directrices básicas a seguir en caso de haber sufrido una herida. Espero que os sirva de ayuda.

 


 

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