Estrenamos blog con un tema muy interesante a la vez que importante, las
heridas.
¿Qué es una herida? Las heridas
son lesiones en las que se pierde la continuidad de la piel u otros tejidos del
cuerpo.
Todos podemos sufrir heridas en nuestro día a día, en el hogar, en el
trabajo… Nadie queda exento. De modo que, quien aún no haya sufrido ninguna
(ya… claro), tiene la oportunidad de saber como mínimo, cómo reaccionar ante
ellas, además de realizar las curaciones.
Existen varios tipos de heridas, desde rasguños que no comportan apenas
cuidados, hasta graves amputaciones que pueden poner incluso nuestra vida en
peligro. Podemos diferenciar heridas
provocadas por una incisión, laceración, abrasión, contusión y punción.
La explicación de todas ellas aquí.
Independientemente del tipo de herida, hay dos riesgos que pueden tener
lugar; la hemorragia y la infección. La herida supone una
discontinuidad en la superficie de la piel, y con ello la salida de sangre, que
en la mayoría de las ocasiones es continuada y profusa, o como solemos decir, “escandalosa”.
Por tanto, la calma es el ingrediente principal para una correcta actuación
ante una herida sangrante, además de los conocimientos básicos.